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Las farmacéuticas indias: recetas asequibles para el mundo

Las farmacéuticas indias: recetas asequibles para el mundo

 

P. T. Jyothi Datta*                                                                                     

 

Ser la farmacia del mundo no es tarea fácil. Aun así, el sector farmacéutico indio, valorado en 14 500 millones de euros (1,2 billones de rupias), afronta esta responsabilidad sin gran dificultad y ha elevado a la India hasta los primeros puestos en la producción de medicamentos asequibles a escala mundial.

 

Para numerosos gobiernos de todo el mundo que se esfuerzan por controlar el creciente coste de sus servicios sanitarios, las farmacéuticas indias ofrecen la rentabilidad de adquirir a bajo precio medicamentos genéricos o de composición similar a los protegidos por patentes. Estas empresas se dedican a la producción de genéricos a pesar de ser punteras en investigación e innovación, y desarrollan medicamentos con métodos de administración mejorados, por ejemplo, que permiten que al paciente le resulte más sencillo tomar los fármacos.

 

En 2001, a raíz de la drástica reducción del precio de los fármacos para los pacientes de áfrica con VIH/SIDA, el mundo entero fijó su mirada en el sector farmacéutico indio. El tratamiento por triterapia pasó a comercializarse en áfrica a un precio histórico, inferior al dólar diario. Esta espectacular historia fue llevada al cine de la mano de la película «Fuego en la sangre», recientemente estrenada en todo el mundo. El filme refleja el papel que desempeñó la farmacéutica india Cipla en la drástica reducción del coste de la combinación de medicamentos contra el SIDA. Gracias a ella, el tratamiento pasó a costar en áfrica 250 euros por paciente y año, en un momento en el que farmacéuticas de otros países ofrecían la misma medicación a un precio de entre 7000 y 11 000 euros.

 

Asimismo, otras empresas indias como Ranbaxy, que por aquel entonces tenía su sede en Delhi (en 2008 fue adquirida por la farmacéutica japonesa Daiichi Sankyo) y Dr Reddy's Laboratories, radicada en Hyderabad, contribuyeron a aumentar la visibilidad de las farmacéuticas indias en el panorama sanitario internacional. Armados con medicamentos más baratos, un gran dinamismo científico y un espíritu positivo, se lanzaron a explorar áreas en las que las farmacéuticas indias aún no se habían adentrado. Cuanto más crecía su visibilidad internacional, más confianza tenían las empresas de otros países a la hora de asociarse con ellas.

 

En la actualidad, cerca de la mitad de los ingresos del sector farmacéutico indio proviene de las exportaciones, que se destinan a más de 200 países y ascienden a 5800 millones de euros. De hecho, según el Consejo de Fomento de la Exportación de Productos Farmacéuticos de la India (Pharmexcil), las exportaciones han crecido un saludable 16 % en los últimos cinco años. Según el organismo controlador de las exportaciones, más del 55 % se comercializa en mercados regulados, sobre todo en Estados Unidos, seguido por Reino Unido.

 

Un entorno en continua transformación

 

No obstante, el panorama económico ha cambiado drásticamente, tanto en la India como en el resto del mundo. La desaceleración ha llevado a numerosas empresas de todo el mundo a valorar las ventajas que aportan los medicamentos genéricos, por su funcionalidad austera y reducido precio. Con ella han surgido asimismo grandes oportunidades para la firma de nuevos contratos de producción y de colaboraciones de investigación entre entidades extranjeras y farmacéuticas indias, puesto que estas suponen la mejor opción gracias a sus conocimientos técnicos y a sus atractivos costes de producción.

 

Año tras año, en el mercado nacional indio se observa una tendencia al alza de empresas extranjeras que optan por establecerse directamente en la India, ya sea por medio de filiales de sus propias compañías o mediante adquisiciones. Paralelamente, otras empresas están comenzando a trabajar en colaboración con las grandes farmacéuticas indias: véase el acuerdo entre Sun Pharma y Merck para desarrollar fármacos para la diabetes, que es sino un ejemplo entre muchos otros.

 

El mercado nacional indio también ha experimentado cambios. Ranbaxy y otras farmacéuticas indias han vendido parte o el total de su negocio a empresas de otros países. Asimismo, la economía nacional india está siendo testigo de la aparición de nuevas y prometedoras compañías, como Sun Pharma o Lupin.

 

Regulación y estadísticas

 

El marco regulador indio ha cambiado radicalmente tras la reforma aprobada en 2005 de su Ley de Patentes, cuya finalidad es proteger las patentes de productos. A pesar de las batallas judiciales que se han librado en los juzgados de todo el país, finalmente se ha conseguido aportar una mayor claridad en la aplicación de la legislación a este respecto.

 

La calidad también constituye un asunto clave; no en vano, las farmacéuticas indias encaminan todos sus esfuerzos a adaptarse a una regulación nacional y mundial en constante evolución. De hecho, según los datos de Pharmexcil, en la India existen 550 plantas de fabricación registradas ante la Agencia Estadounidense de Alimentación y Medicamentos, de las cuales 323 gozaban de la aprobación de dicha entidad a fecha de marzo de 2003. Asimismo, existían otras 350 plantas de fabricación en la India que en abril de 2013 contaban con el respaldo de la reglamentación de la Unión Europea de Buenas Prácticas de Fabricación.

 

Los costes de fabricación son un 40 % inferiores a los de Estados Unidos, según esta institución, gracias a los bajos costes de instalación, entre otros factores.

 

Las habilidades y los conocimientos necesarios

 

Las estadísticas hablan por sí solas. La India cuenta con empresas farmacéuticas capacitadas para la fabricación de todo tipo de medicamentos, desde antirretrovirales y fármacos contra la malaria o el cáncer, hasta tratamientos para la diabetes y por supuesto, vacunas.

 

Según los datos de Pharmexcil, la India es el mayor exportador mundial de medicamentos genéricos (en volumen); exporta vacunas a 150 países y cubre entre el 40 % y el 70 % de las vacunas DPT y BCG que demanda la Organización Mundial de la Salud, así como el 90 % de las vacunas contra el sarampión. 

 

Los complejos fármacos biosimilares, de origen biológico y no de síntesis química, constituyen un segmento en el que las farmacéuticas indias compiten con firmeza. En estas línea, existen ya varias empresas farmacéuticas que fabrican vacunas, insulina y otros productos biológicos: Serum Institute, Biocon, Wockhardt o Dr Reddy's, entre otras. En la India, al igual que en el resto del mundo, los productos biológicos constituyen un ámbito en evolución en cuanto a su marco legal.

 

Por todo el país existen centros de fabricación e investigación, algunos de gran tradición y otros más recientes. Bangalore y Hyderabad constituyen dos centros de investigación biológica y farmacéutica, aunque los gigantes del sector farmacéutico indio operan fuera de la capital financiera, Bombay.

 

La otra gran oportunidad que ofrece la India a las empresas multinacionales es el mercado nacional de ensayos clínicos. Este segmento se halla en proceso de fijar un marco regulador que ofrezca mayor transparencia y protección para los participantes en los ensayos; una responsabilidad que todos los gobiernos han de asumir en sus respectivos mercados.

Cuando se hayan definido las reglas con mayor claridad, también servirán para impulsar la labor investigadora que realizan algunas de las grandes farmacéuticas indias. A fin de cuentas, todos esperamos que estos esfuerzos contribuyan a conseguir fármacos mejor adaptados tanto al paciente como a su bolsillo.

 

Aunque exportan medicamentos a mercados tan diferentes entre sí como Estados Unidos y Rusia, o Japón y áfrica, las farmacéuticas indias son conscientes de que este es un sector en el que la confianza es fundamental y de que el prestigio no puede ponerse en juego en ningún momento. Con este objetivo, el gobierno indio sometió a las empresas farmacéuticas a estrictos requisitos de control y seguimiento con el fin de garantizar el suministro de medicamentos auténticos hasta su destino final.

 

Los medicamentos marcan la diferencia entre salud y enfermedad, vida y muerte. Por ello, la importancia de producir medicamentos asequibles ha de convertirse en una medida clave entre las iniciativas sanitarias que los gobiernos diseñan para sus ciudadanos.

 

En el centro de la hoja de ruta para conseguir medicamentos asequibles se encuentran las farmacéuticas indias, que hacen posible que las administraciones amplíen la cobertura sanitaria de sus ciudadanos mediante el acceso a medicamentos asequibles.

 

(*El autor es subeditor senior del diario económico The Hindu Business Line, Bombay, India. Puede ponerse en contacto con él escribiendo a: jyothi.datta@thehindu.co.in o jyothi.hbl1@gmail.com)



 

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